[COCO TEEN BLOG]

jueves, 14 de junio de 2012

A veces pasa que una persona te marca, aunque no sea el amor de tu vida. Esperas una luz a su lado, que nunca llega. Por eso acaba...por muy bonito que parezca, pero sientes que no. Y es entonces cuando te vienen a la mente cuentos del destino, palabras, ligeros trazos de positivismo y cariño frío, y dices, por qué no intentarlo? Puede funcionar...pero sabes que no, que jamás será así. Pueden pasar miles de años que no, que tú ya has idealizado el amor, lo has bautizado como primer amor y peor, porque acabó también, porque no salió bien. Y si el primero no salió bien, los demás no han de llamarse amor, puesto que el amor es un sentimiento puro, y el tuyo ya se ha calado de lágrimas. Ya no sirve, está manchado, es algo así como una sábana manchada de sangre, la mancha se va extendiendo, y extendiendo...y se seca, y no hay manera de sacarla con nada. Se queda ahí, inutilizable, en el cajón del armario. El blanco puro de la sábana se ha convertido en impuro. Pues lo mismo pasa con el sentimiento puro que tenías, te lo mancharon y ahora está...impuro. Nadie salvo esa persona tiene la capacidad de borrar la mancha que el tiempo ha ido extendiendo.

2 comentarios:

Juan Antonio dijo...

Me encanta leerte.

La Melocotonna dijo...

Me helaste la sangre con este escrito... me senti tan identifica que me causo un escalofrío... Te felicito.